Efectos del entrenamiento de fuerza llevado o no al fallo muscular sobre la fuerza y la hipertrofia

El entrenamiento de fuerza llegando al fallo muscular durante las series de repeticiones es algo muy habitual como metodología de entrenamiento en personas que acuden a gimnasios y centros de fitness con el fin de mejorar las adaptaciones inherentes al entrenamiento de fuerza, especialmente la hipertrofia.

Recientemente se han publicado los resultados de un metaanálisis (Vieira y col, 2021; J Strength Cond Res 4-feb; doi: 10.1519/JSC.0000000000003936) cuyo objetivo fue valorar los efectos inducidos por el entrenamiento de fuerza llevado al fallo muscular (RTF) o no (RTNF) sobre el desarrollo de fuerza muscular, hipertrofia y potencia en personas adultas.

Selección de estudios. Trece estudios fueron incluidos en esta revisión.

Los resultados no mostraron diferencias significativas entre RTF y RTNF sobre la fuerza máxima en el análisis global, pero se observó un mayor aumento de la fuerza máxima en RTNF considerando volúmenes de entrenamiento no equivalentes. El entrenamiento de fuerza llevado al fallo mostró mayor hipertrofia muscular, pero no se observaron diferencias si se igualaba el volumen de entrenamiento. No se observaron diferencias en la potencia desarrollada entre ambas metodologías, pero si no se igualaban volúmenes de entrenamiento el RTNF se asoció a mayores mejoras.

Los autores sugieren que el entrenamiento de fuerza sin llegar al fallo induce adaptaciones comparables al entrenamiento al fallo o incluso superiores, en fuerza máxima y potencia desarrollada, mientras que no se observan diferencias en la hipertrofia muscular, considerando volúmenes iguales de entrenamiento.

En mi opinión, cada modalidad de entrenamiento de fuerza, cada tipo de contracción aplicado, cada tiempo diferente de recuperación, cada carga diferente, o cada volumen de entrenamiento, se traducen en adaptaciones diferenciales. Es cierto que en muchos casos podemos estar ante matices, pero sin duda distintos protocolos se suelen asociar a adaptaciones diferentes. Lo importante es no dejarse llevar por las modas o por lo que uno lee en una revista, sino realizar el entrenamiento adecuado al fin propuesto. Lo mejor, confiar en el consejo y dirección de un entrenador.

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